“Sufre para mí que estoy sediento de placer (SADISMO)”

“El deseo de hacer daño no es lo esencial, lo importante
es tener dominio total sobre la otra persona, convertirla en
objeto indefenso de nuestra voluntad, convertirnos en dueños
absolutos de esa persona, en su Dios, hacer con ella lo que
queramos. Humillarla y esclavizarla son medios para conseguir
ese fin, y el objetivo radical más importante es hacerla sufrir
porque no existe mayor poder sobre una persona que el de
inflingirle dolor para obligarle a padecer sufrimientos sin poder
defenderse, este es el verdadero impulso sádico”.

En el post anterior escribí sobre como se origina una personalidad masoquista, y para que se haga la dupla perfecta hoy “vamos a darle” al Sadismo.

En la mayoría de las relaciones sexuales, existen situaciones sado-masoquistas que dan un toque de excitación extra, como una nalgada, un tirón de pelos o una mordidita de pezones, cuello, espalda, la ropa de cuero, esposas y demás, pero esas acciones no entran en lo que se llama un trastorno sádico (el dominante y verdugo) o un trastorno masoquista (el culposo, objeto que sufre).

Cuando hablamos de una paraflia sexual, hablamos de un trastorno psicológico permanente, la persona solo consigue sentir placer y llegar al orgasmo por medio de ese acto. Si en una relación, algunos actos de estas características son usados esporádicamente y ninguno de los participantes sufre daño físico ni psicológico no entra dentro del trastorno, es solo un acto para salir de la rutina sexual y dar un toque de pimienta a la relación. Y aclarado este punto pasemos al origen de una personalidad sádica.

La infancia es muy importante para la formación del futuro de una persona, y en el desarrollo psico-sexual hay cinco etapas de las que se desprende la estructura de la personalidad, influenciada por hechos traumáticos vividos, que muchas veces, según el entorno y la genética, detonan en trastornos psicológicos en la edad adulta. En estos trastornos hay una inmadurez psicológica ya que inconscientemente la persona se estanca en algunas de las tres primeras etapas de la infancia o en las tres. La etapa oral, tendencia a morder, etapa anal, la destrucción y dominación y la etapa fálica, la competitividad. Y es así, que las tendencias infantiles se convierten en rasgos permanentes de la personalidad del adulto.

Una madre amamanta a su hijo, el niño muerde el pezón, la madre grita, el niño ríe. Si la madre corrige al niño, mostrando que esta mal lo que hizo, el niño corrige su conducta, en cambio si la madre, aguanta el dolor y para no asustar al niño, ríe también, el niño encuentra placer en el dolor de la madre, tomando el dolor ajeno como algo satisfactorio para él porque no le enseñan lo contrario. La educación sexual debe estar presente desde que nacemos.

Como en la infancia de la persona masoquista, existen situaciones violentas físcas y/o psicológicas, en la persona sádica ocurre lo mismo, con la diferencia que el masoquista se culpa así mismo y el sádico busca a otros para canalizar sus emociones reprimidas.

En la infancia puede haber actos que en ocasiones son pasados por alto por los adultos, como el de matar o maltratar animales y sentir satisfacción por eso, humillar o golpear a compañeros de escuela, a hermanos menores o hasta algún adulto que el niño perciba que es débil.

Al llegar la pubertad y las pulsiones sexuales, así como el masoquista canaliza su culpa y angustia en sentir dolor propio, el sádico es quien aprovecha la ocasión para satisfacerse, desplazando su propio dolor,odio, angustia y frustración, hacia el otro. Llegando a la conclusión que el masoquismo, es un sadismo volcado a si mismo.

SIEMPRE HAY UN ROTO PARA UN DESCOCIDO

La persona sádica, tienes rasgos de psicopatía, con la diferencia que un psicópata no siente culpa, hace daño para beneficio intelectual o material propio sin importar los sentimientos de los demás; y el sádico sí percibe el sufrimiento y dolor de otros sintiendo placer y satisfacción emocional y sexual. Una libido narcisista.

Andrei Chikatilo, el carnicero de Rostov

Andrei Chikatilo, nació en Ucrania en 1936, tenia problemas de impotencia sexual que solo superó de manera extremadamente patológica. Descubrió tener su primera erección permanente mientras cortaba a una niña desnuda con un cuchillo, sintiendo gran excitación al observar la sangre. Asesinó a 53 mujeres entre 1982 y 1990, siendo la mayoría menores de edad.

NO HAY QUE OLVIDAR QUE TODAS LAS PARAFILIAS SEXUALES, SON PRODUCTO DE UN TRASTORNO PSICOLÓGICO, MAS ALLÁ DE QUE ALGUNAS SEAN INOFENSIVAS.

  • Voyeurismo: Se trata de espiar las actividades privadas de terceras personas, llevando a una excitación sexual intensa y recurrente observando a una persona desprevenida que está desnuda, desnudándose o teniendo una actividad sexual.
  • Exhibicionismo: Excitación sexual intensa y recurrente mostrando los genitales a otra persona desprevenida. Normalmente es común que la intensidad de esta conducta aumente con la práctica llegando incluso a ser compulsiva.
  • Frotteurismo: Excitación sexual intensa provocada tocando o frotandose contra una persona sin su consentimiento normalmente. En general, suele llevarse a cabo en lugares donde hay una gran cantidad de gente.
  • Pedofilia: Excitación sexual derivada de fantasías, deseos sexuales irrefrenables o comportamientos que implican la actividad sexual con uno o más niños
  • Fetichismo: Excitación sexual derivada del empleo de objetos inanimados o un gran interés específico por partes del cuerpo no genitales.
  • Hipoxifilia o Asfixiofilia: Excitación obtenida estrangulando o asfixiando a otra persona o a si mismo durante el acto sexual.
  • Coprofilia: Placer sexual obtenido observando defecar a otra persona o utilizar los excrementos.
  • Erontofilia: Excitación obtenida mediante el hecho de hablar por teléfono usando un lenguaje erótico y sexual.
  • Urofilia: Satisfacción sexual obtenida por orinar durante las relaciones.
  • Zoofilia: Excitación y práctica sexual con animales.
  • Necrofilia: Excitación y práctica sexual con cadáveres.
Bondage

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